El Accidente de Metro
Opinión de Alberto Feijoó, militante de JSX
EL ACCIDENTE DE METRO
Este es un tema del que no me gusta tener que escribir, pero con los últimos acontecimientos políticos y la perspectiva que da el tiempo un mes después de la tragedia, me permito, aunque con prudencia pronunciarme y opinar al respecto.
En primer lugar quisiera mostrar mi más sentido pésame a los afectados, y reconocer la gran labor desempeñada por los servicios de emergencia aquel día.
Ese dramático 3 de Julio pasará a la historia como la fecha en la que los Valencianos perdimos a 43 vecinos inocentes en un accidente que se podía haber evitado. Ese día todos perdimos algo: Muchos perdieron a algún amigo o familiar querido; 43 personas, perdieron la propia vida; la mayoría de nosotros, estamos perdido la esperanza de conocer la verdad; y otros, los dirigentes del PP, han perdido la vergüenza, o la poca que les quedara.
No me extraña que con la “pantomima” de Comisión de investigación creada por el gobierno del Partido Popular, haya quien esté perdiendo la esperanza de conocer algún día la verdad de lo ocurrido y que se asuman responsabilidades. Pero lo que nunca debemos de perder es la esperanza democrática, esa fuerza que poseemos los ciudadanos, y con la que podemos conseguir tirar del poder a estos negligentes y mentirosos como Camps y compañía.
No debemos de perder la esperanza en que la democracia porque al final, siempre triunfa, y porque podremos exigirles así, que asuman sus responsabilidades a estos dirigentes que ahora las eluden. Dirigentes que con su actitud están deshonrando la memoria de las victimas en una comisión en la que si pudieran citarían a declarar al mismísimo inventor de la máquina de vapor y del primer ferrocarril de la Revolución industrial, y en la que para ellos esto nunca hubiese ocurrido si los trabajadores y estudiantes viajaramos en velero para acudir a nuestros destinos.
Al gobierno del Partido Popular parece ser que hay que explicarle que cuando los sindicatos y la ciudadanía reivindicamos “Servicios Públicos y de calidad”, nos referimos al transporte, sanidad, educación, etc, y no a lo que instalaron en las avenidas importantes de Valencia durante la “Gran Visita”, y que la seguridad debe de ser para todos por igual y no para un solo señor, el cual ya tiene, si no me equivoco, protección divina.
Por todo ello, creo que los ciudadanos no debemos conformarnos y volvernos a manifestar tantas veces como haga falta para exigir la verdad y exigir que se invierta en unos servicios públicos dignos para los ciudadanos, sin desviaciones corruptas y maliciosas como las de Zaplana.


